Desayunos con café express, sandwiches de miga, y el infaltable budín de dulce de leche tentación con semillas de amapola. Los pajaritos cantan, la vieja se levanta. Digamos que el té más que nada es una invitación a buenas charlas en el patio chaucha, hamaca paraguaya (o brasilera?¡), velitas en abundancia y mínimamente una cerveza bien fría. Los maníes en casa chaucha se están convirtiendo en un clásico, marca registrada. A la noche, por ahora la cocina está cerrada, el aire corre respetuoso haciendo mover las hojas de los edificios lindantes, shhhiuuu shiuuuu, responden sonando. Un rato de Bob Marley y los ánimos suben (no tan alto como quisiera) pasando a algún ochentoso, movido siempre, y después sale lo que sale. Cajón de verdulería paqueta dado vuelta y se arma la barra. Vasos grandes, mi Fernet y Catu trae Vodka.
El sábado temprano, después de un par de shisheos, media banana podrida y hoy una coca vacía. Cuando vendrá el huevazo???
Nunca mejor empleado, la envidia mata.
Ay... no entienden nada esos vecinos amargos.
ResponderEliminarLarga vida a Casa Chaucha!!
Larga Vida!!! Gracias Tangerina!
ResponderEliminarPor qué chaucha???
ResponderEliminarQ sea la última vez q nos calla un vecino!!