Un buen fin de semana, se sale y quién sabe? se reparte algún nro. de teléfono que otro, cuando el nivel etílico te lo permite, o a veces ayuda, solo queda, esperar. Esperar a que actúe La Providencia.
Cuando el llamado llega un Lunes, automáticamente pienso: "este pibe está desesperado", salgo, pero mis expectativas bajan un 85%. Totalmente desinteresada, el tendría que remarla demasiado para que la salida no se hunda.
Un Martes, mi ego sigue por las nubes: "Picó, picó! Pfff Le caí tan bien” (beso en mi hombro, me quiero).
Un Miércoles, más estabilizada: “buena onda, llamó”. Igual, la pelota sigue estando de mi lado. Sonrisita.
Jueves, “cuando me va a llamar, m??? RING! Ahh menos mal”, mi ego se mantiene, todos estamos bien, un toque se hizo esperar. Sirve.
Un Viernes “ que hijo de puta, porque no me llama¿???? Eh???? (un toque de autoestima está lastimado. Ahora si) RING! Ahh ta” (acá va un emoticón "zafé")
El sábado “que looser, ni loca salgo un Sábado, que divague que llame un Sábado”. *para armar un pre vá!
Domingo “tipo hippie, salir un domingo... Cualquiera. Es obvio que se deprime los domingos y por eso me llamó”
Otra vez la pelota esta de mi lado, picando, RABIOSA.
Otra vez la pelota esta de mi lado, picando, RABIOSA.