Un día click, lo supe. Muchos podrían decir que espere bastante, pero creo que cada uno tiene sus tiempos. Y mi momento llegó... bueno, no exactamente...
Hace meses (y no quiero acordame cuántos), decidí dejar de esperar que pase y me puse en acción. Yessssssss, encontré un departamento y empecé a juntar cosas. Como una urraca (parlanchina??), tengo mi nido-cuarto lleno de muebles y productos para el día en que empiece a volar.
Diciembre, ese es mi mes.
Cada vez tengo menos lugar disponible para movilizarme ahí adentro, pierdo todo, y cuando quiero llegar a los estantes donde están las cremas, vista de águila mediante, tengo que mover mis costillas en "s", esquivar el mango del wok y con las puntas de los dedos hacer rodar el objetivo hasta poder agarrarlo. Pero no me importa. Sí, aunque termine con la piel totalmente deshidratada vale la pena. (ja, no estaré exagerando?)
En fin, voy tachando palitos a lo preso, y hay días en que la ansiedad me domina, pero la voy bancando, estoy bien, contenta, y cuando uno está bien, todos lo notan y te lo dicen, benteveo!... digo: bien te veo Meme!