Si cierro los ojos, y trato de imaginarme la Iglesia del Pilar por fuera, lo único que puedo ver es su campanario. Por más que intente, no puedo acordarme como son las puertas, ni si tiene ventanas, columnas o alguna figura en su fachada. Puedo pasarme mucho tiempo mirando el campanario, siento como si fuera todo mío. Me transporta. Casi puedo ver a mi tío Gabriel, trepando a escondidas algún mausoleo del cementerio de la recoleta con una cámara muy pro, sacando esa foto que tanto me dice. Esa foto, ese campanario, me lleva a mi familia, a mi tío que casi no conocí, al que si conocí, a Lala, mamá y a mi hermano Juanito. Porque, no lo sé, es como si estuviera construido de ladrillos y mi sangre española. Su arquitectura es española? Me apunto googlearlo. Me siento un ratito después de correr y siento que estoy unida a esas campanas. Que loco, que algo así pueda moverte tanto. Me hace pensar que hay tantas cosas que uno mira deliberadamente con tanto vacío, y que quizás significan otro tanto para algunas personas. Pertenecen. Quienquiera que me viese pensaría que estoy rezándole al cielo… y a veces lo hago..., pero son esas campanas que me llevan.
Ahora me haces tratar de imaginarme la Iglesia y no se si tiene ventanas o no!!! Ni siquiera me acuerdo el campanario, la tengo q mirar con mas detalle!!! jajaja
ResponderEliminarMiralo Gu, de noche, vas a ver como te transporta.
ResponderEliminar