martes, 2 de noviembre de 2010

Clac Clac Clac

Sigo con el tema de los zapatos altos... (de los cuales penosamente casi carezco) por lo que hoy a la mañana elegí un par acompañando una pollera por las rodillas que hacia hincapié en mis tobillos finitos y débiles...
El 152 no tiene piedad de nadie, agarrándome como pude casi doy una vuelta carnero por el pasillo del mismo al girar bruscamente por Esmeralda hacia Libertador, cuando siento que me sostienen cuidadosamente en el momento justo y oportuno.
No estaba nada mal, aunque un poco petiso para mi gusto. Cualquiera podría decir que estoy de levante en los colectivos? Transportes públicos... Un amigo siempre me burla diciendo que saludo al chofer demasiado amablemente... (¡?)
Minutos después, cuando pensé que mi acrobacia había sido pasada por alto, se desocupa un cómodo asiento al lado de la ventanilla y la señora que estaba justo ahí me ofrece extrañamente sentarme. Le agradezco e insisto en que ella tomase ese paradisiaco lugar (cualquier asiento en ese bondi viene a ser como un oasis en el desierto). Me mira, se ríe y dice: "no, mejor sentate vos que con esos zapatos te vas a matar". Avergonzada me senté rápidamente, cuando veo que mi salvador se sonríe atento a mi bochornosa situación. Tupé.
Me sentí como una chiquita de 16 años en sus primeros pasos de mujer. Lejos de eso!
For God´s sake! Soy feliz de haber dejado bieeen atrás mi adolescencia mal pintarrajeada, con remeras que no me favorecían, palabras y verborragias titubeantes sin sentido cuando me hablaba el que me gustaba, llantos de por qué a mi!?, mezclar y terminar mal y que no se enteren mis viejos.
Creo que hoy puedo afirmar que soy una mujer que se las ingenió para alcanzar las cremas,  aprender el sorprendente arte del delineado (toque de maldad: arte que muchas a mi edad aún no han podido dominar) y poder decir la perfecta palabra, en el momento perfecto, con cara de cereza perfecta del postre.
Bueno, siempre hay malos días, no? Y todavía me queda mucho por taconear...
Pero igual... sonrío cuando veo una que todavía está pisando huevos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario